
Volví mis pensamientos hacia algún lejano lugar, donde mi alma alguna vez sintió esa profunda paz. Es tan instantáneo todo, tan frágil, que a veces lloro. A veces me siento tan optimista, que creo poder derribar cualquier muro y suelo entender que no es mucho lo que espero. Otras veces veo aquello tan distante, que la esperanza, una vez más, me quiere dejar de garpe. Tan sólo, tan sólo...agarrarnos la mano bien fuerte y no darle lugar a esos grandotes: propios y ajenos. Mantenernos juntos durante, y después del diluvión, porque sola a veces creo que me pierdo entre toda esta multitud.





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