
Buscamos por tantos caminos, y al fín, te encontré. Me encontraste. No puedo sino, agradecerte el haberme tomado, para hoy, quedarme a tu lado. Me brindaste tus brazos, para ser refugio ante tanto engaño, tanto daño. Te diste a conocer, y con tu serenidad, me entregaste lo más sincero de tu ser. Me cuidaste como tu gran tesoro, y hoy te encargás de mantener con vida nuestra esencia. No dejaste ganar al Miedo; le diste pelea a algo que realmente vale la pena, y no retrocediste ni retrocedes un instante porque estás tan seguro de tu elección, como yo de mi decisión.
Me diste PAZ. Me prestaste esa tranquilidad que tanto deseaba conocer al lado de un ser.
No voy a dejar de agradecer todo el bien que llegaste a hacer.
Y no voy a dejar de escribir, esta larga y maravillosa historia, que vivimos, y nos queda por seguir.





No hay comentarios:
Publicar un comentario