
Dicen que muchos de los grandes escritos, fueron plasmados bajo los efectos de la tristeza.
Angustia que llevo en el pecho y cargo en lo profundo de mi alma.
En esta habitación me encuentro yo, escribiendo en este mismísimo estado.
Y me pregunto, y me vuelvo a preguntar ¿qué hago? ¿para qué lado pateo?
¿En qué lugar refugio todo lo que cargo?
No es mi lado pesimista; es que de tanta lucha se agobia la esencia optimista.
Escucho por ahí, que hablan de mi edad, que falta tanto por recorrer, tanto camino por andar, pero ¿qué saben los demás lo que llevo dentro mío? ¿Qué saben de mi sentir y mi pensar? Soy yo sola, y mi soledad.
Pocos entienden de mi lucha incesante por tan sólo una verdad.
Quiero a mi lado gente que VIVA!!
LLegué al hartazgo de enfrentarme a tanta mentira, a tanta hipocresía. A tanto envase vendido..
Basta pido a gritos! Mi mente y cuerpo necesitan algo más que un simple pasar.
Quiero reír, sin tener que darle a mi cabeza un escape a otra realidad.
Porque en ésta, en está vive mi cuerpo, pero mi alma ausente está.
Con el tiempo, conocí varias personas que lo que hicieron fue aumentar mi resignación. Incrementar mi impotencia.
Y es triste. Me desgasté.
Con el paso de los años no logro comprender el por qué de tanta careteada, tanta falta de todo tipo de sensibilidad. Cargué la historia de algunas personas. Cargué su falta de valor, que me llega tanto como si fuera propio. Cargué su mentira. Cargué sus grandes cagadas. Y hoy siendo así..qué triste. Que filosofía de vida tan berreta.
Personas UTILITARIAS, que luego desaparecen, de la manera más sutíl y estúpida, como si uno fuera una cosa, un elemento, o simplemente no pudiera darse cuenta.
Tan solo sé que son interrupciones, que ya van a pasar.





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